Artículos

Responsabilidad Social

El concepto de «responsabilidad social» de la empresa, podría decirse, está actualmente de moda. Como casi todos los temas que se ponen de moda, no tiene mucho de nuevo aparte del enfoque, pero sí ciertamente el mérito de volver a poner sobre el tapete cuestiones de importancia, que merecen nuestra atención y que es menester que estén a tono con los tiempos que corren.

A medida que el mundo evoluciona, las mismas cosas se van viendo de diferente manera. Más aún, suelen parecer completamente nuevas y no es raro que hasta se les dé otro nombre. El tema que nos ocupa en este caso no es la excepción y está estrechamente ligado a la cuestión del papel que debe jugar la iniciativa privada en nuestra sociedad, más allá de las responsabilidades que competen al estado. Las opiniones al respecto han estado siempre bastante divididas.

Además, hay que decirlo, el asunto despierta suspicacias. «La responsabilidad social empieza por casa», afirmaba hace ya un tiempo Jorge B. Mosqueira en un interesante artículo (Revista «Indipe» N° 36, otoño 2008) aludiendo al dicho sobre la caridad bien entendida. Y agregaba: «No hay […] donación generosa que disculpe un maltrato laboral». Naturalmente que es así. La verdad es que el tema abarca un sinnúmero de cuestiones, varias de ellas también en el centro de la atención, no menos antiguas ni menos actualizadas en su enfoque, como “inclusión”, «flexibilidad», «diversidad» o «cultura familiarmente responsable».

Ahora que, si la responsabilidad social empieza “por casa”, con seguridad que no termina allí o poco merecería llevar ese nombre. El aporte que hace (y el que podría hacer) toda empresa, grande, mediana o pequeña, a la sociedad, tiene múltiples vertientes, no siempre materiales; algunas fácilmente ostensibles, otras no. La misma práctica de la organización, su cultura, es por un lado reflejo, pero por el otro, parte importante de su contribución al modelo de sociedad que construimos. Tanto como para considerar aún con más cuidado la atención que el asunto merece; la suma de esas culturas empresarias ejerce una influencia sobre la cultura social, acerca de cuya magnitud posiblemente sea necesario reflexionar con más detenimiento. En todo caso, ha de haber un buen número de empresas en nuestro país con mucho para contar y aportar acerca de planes y experiencia en el terreno de la responsabilidad social empresaria.

  • Compartir con:

Etiquetas

Enviar un comentario

Usted debe logged in para enviar un comentario.

suscribirse a las actualizaciones RSS